Haciendo una retrospectiva de mi vida, no me arrepiento de nada, sé que lo que he logrado ha sido gracias a mis manos, a mi sudor, nadie me ha regalado nada y me siento muy orgullosa de ello, de lo que soy, de lo que pienso, de lo que tengo, sea mucho o poco.
Me siento orgullosa de cada tropezón, por que cada uno me ha dejado grandes enseñanzas, a levantarme, sacudirme el polvo y caminar de nuevo con la frente en alto y sé que han valido la pena.
Hoy por hoy, las letras no me sirven, he dicho todas y no tiene caso seguir escribiendo mas letras vacías, hoy me toca demostrarme con hechos que existo por un motivo, me toca demostrarle al mundo lo que valgo, que cada día por más duro que parezca siempre tendrá una recompensa, por que siempre la oscuridad viene acompañada de la luz, en la misma magnitud que la anterior.
A mis 20 años he vivido lo que tenia planeado a mis 30 y si, me caí.
Me he quedado con muchos moretones y también con toda la sabiduría que ellos traen consigo, a mis 20 años me siento una persona diferente, con más ganas de comerme al mundo, pero esta vez seré paciente.
Hoy soy una persona totalmente diferente a la de hace 3 años y como tal me propongo un nuevo comienzo con nuevas metas y visiones.
Y eso también va para ti...







