26 sept 2013

Dinero.

Rostros infinitos dentro de un mar de gente, transeúntes sin rumbo fijo, sin escape,dilatante de una realidad sufrida, engañada, impuesta.
A la espera del tiempo, a su dulce indulgencia llena de resignación, de ansiedad y culpa.
Atados a una moneda de cambio, forjada de sudor, lagrimas, amargura y decepción.
Donde lo único que no vale son los sueños, atado a una silla, con las alas rotas y las heridas abiertas, dispuestas a ser lamidas a conciencia, con dulzura eterna.

La misma que me fue negada de antes, de siempre y por siempre, cansada de rasgar con mis propias uñas, cansada de hacer espacio para este silencio que no cabe mas debajo de mi cama

cocina.

La noche pasa tranquila, pero mi mente no. La mañana llega fresca pero mi cuerpo no, un sueño mas distante, uno mas inalcanzable y el otro... Ya lo olvide
Transcurre el dia, un fogón por aquí, una orden por allá, ya es tarde para una comida más, gotas caen de mi frente y tu cada vez mas lejos conmigo en otro lugar, de mi mas allá de lo que alguna vez creí.
Cansancio.
Lavar, secar, barrer y los reclamos no pierden espacio, los errores cada vez mas continuos y la pequeña voz no deja de insistir: estarías mejor con él.
Comer, cerrar, huir de la que alguna vez fui, de lo que soy y muy probablemente de lo que seré. Nadie experimenta en cabeza ajena y nadie ve mas allá de una careta.
Lavar, tender, dormir y esperar jamás volver a despertar.

28 ene 2013

Mario.

Me molesta bastante escribir a Mario Benedetti si no es para ti, es como regalar las perlas a los cerdos, con esto no digo que Mario sea un gran escritor, o poeta o incluso persona, pero si fue el primero al que tu me enseñaste tomarle sentido, mas que sentido un aprecio, un significado a cada letra para nosotros dos, nada mas.


Intimidad



Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace mientras tanto no le importan tu sueño ni mi sueño somos torpes o demasiado cautos pensamos que no cae esa gaviota creemos que es eterno este conjurobque la batalla es nuestra o de ninguno juntos vivimos sucumbimos juntos pero esa destrucción es una broma un detalle una ráfaga un vestigio y un abrirse y cerrarse el paraíso ya nuestra intimidad es tan inmensa que la muerte la esconde en su vacío quiero que me relates el duelo que te callas por mi parte te ofrezco mi última confianzavestás sola estoy solo pero a veces puede la soledad ser una llama.




20 ene 2013

Fin.

No fueron los muros de concreto, ni las ventanas que daban a la azotea, fueron las risas estalladas entre ellas.
No fue el refrigerador, ni la licuadora, fue el esfuerzo de un año para lograrlo, fue nuestra emoción de por fin hacerlo posible.
No fue el colchón en el piso, sino cada noche de desvelo en él.
No fueron los libros, fue el destello que reflejaban en nuestros ojos.
No fueron las pinturas, fueron mis sueños truncados.
No fueron los peluches, fueron nuestros detalles.

No fue solo un departamento amueblado, fue nuestra felicidad.